La ronda del sapo
(ronda y corretear)

Para este juego es necesario un espacio con límites, no muy grande. Los jugadores forman una rueda tomándose de las manos. Un niño la hace de sapo y se pone dentro de la rueda.

La rueda empieza a dar vueltas hacia la derecha, mientras cantan:

Salió el sapo a cantar,
a cantar a la orilla del agua,
y unos mosquitos salieron
a rondar, a rondar.

Al iniciar la segunda estrofa, giran hacia la izquierda.

El sapo se molestaba,
los mosquitos se alegraban
porque seguían cantando:
"a bailar, a bailar, a bailar",
y los mosquitos cantaban:
"a bailar, a bailar".

Y así sucesivamente, en cada estrofa cambian de sentido.

Mientras más vueltas le daban,
el sapo más se mareaba
y los moscos platicaban:
"a cantar, a cantar, a cantar".

Y entonces el baile
lo hizo enojar,
y a todos los moscos
se puso a tragar.

Al final del último verso, el niño del centro, que es el sapo, corretea a los de la ronda, que son los moscos.

El niño que salga del espacio de juego o sea atrapado, será el nuevo sapo para repetir el juego.

¿Qué tal si para hacerlo más divertido, al cambiar de sentido de una estrofa a otra, también cambian de velocidad, más rápido o muy lento?